Cómo saber si posponer o cancelar la boda.

A medida que se va acercando el día de la boda suelen aparecer nervios y algunos síntomas de cansancio. Todo va muy deprisa y aunque al final del túnel ya vemos la luz, es posible que nos surjan dudas ante el paso tan importante que estamos a punto de dar en nuestras vidas.
¿Cómo podemos saber que esas son las dudas normales de toda pareja antes de la boda o que, por el contrario, son auténticas barreras?¿Cuándo debemos pararlo todo y no seguir adelante con nuestros planes de boda?

Cada persona, y cada pareja, es un mundo. Nadie más que tú va a saber lo que sientes y cómo te encuentras. No obstante podemos tener en cuenta algunos aspectos que te ayuden a tomar la decisión de seguir con los planes de boda o no.

  1. En primer lugar debemos preguntarnos, ¿quién es realmente nuestra pareja? ¿Conocemos lo suficiente a la persona con la que pensamos compartir nuestra vida?
    Tenemos que ver si a lo largo del noviazgo se han dado situaciones que, debido a la personalidad de nuestra pareja, nos llevan al límite de lo que estemos dispuesto/a a aguantar.
  2. Es bueno preguntarse dónde nos encontramos. Muchas novias y novios se ven inmersos en un sinfín de gestiones y preparativos que pueden hacerles llegar a la conclusión de que una vez puesto en marcha todo el dispositivo para la boda, este ya es imposible de parar. Si crees que te tienes que casar porque ya está reservado el lugar del banquete, enviadas las invitaciones de la boda y comprado tu vestido de novia, etc…, simplemente no lo hagas.
  3. ¿Estás convencida de cómo es tu pareja o piensas que una vez que os caséis podrás cambiar lo que no te gusta de ella? Las diferencias culturales son a menudo fuente de serios conflictos. Sería bueno que hicieras una valoración para determinar si son un verdadero obstáculo para el futuro. Desde las creencias religiosas o la educación de los hijos, pasando por las amistades que cada cual tiene, pueden convertirse en focos de conflicto para la pareja.
  4. ¿Te casas porque huyes de algo? hay muchas personas que se casan porque no quieren ser solteronas, otras lo hacen porque quieren salir de casa de sus padres. Analiza los motivos por los que estás tomando una decisión tan importante y descubre que no estés engañándote a ti o a tu pareja.
  5. ¿Ocultas a tu pareja determinados problemas?¿Crees que ella te los oculta a ti?
    Si tienes problemas económicos o de cualquier otra índole, por muy grave que sean, es mejor poner las cartas sobre la mesa. Todo se puede aceptar y comprender. Lo peor es sentirnos engañados cuando ya no hay posibilidad de retroceder.

Estas son sólo algunas de las situaciones que se pueden dar antes de la boda. Las dudas no  siempre tienen que hacer que se cancele la boda.
Es bueno saber a lo que atenerse y encontrar el apoyo de personas de confianza que puedan servirnos para despejar las dudas que podamos tener.Para finalmente celebrar nuestra boda con el convencimiento de que estamos dando el paso adecuado en la dirección correcta.

Créeme, una novia radiante no se consigue solo con maquillajes, peinados y el vestido.

Foto:Gorillaradio

Relajarse el día antes de la boda.

La emoción de ver nuestro sueño al alcance de la mano unido a la cantidad de preparativos a las que nos enfrentamos pueden convertir nuestro Gran Día en un espejismo de lo que habíamos soñado.

Tan importante como saber elegir el menú o encontrar los zapatos adecuados para nuestro imponente vestido de novia es saber llegar en condiciones físicas y emocionales al día de la boda.


Ya sabemos los efectos devastadores que tiene sobre nuestra piel el estrés o las consecuencias que acarrean noches de insomnio sobre nuestros ojos.

El objetivo es llegar radiante al día de la boda y lucir al cien por cien de nuestras posibilidades a la vez que se disfruta de un momento único.
Pocas veces en la vida volveremos a estar rodeadas de toda nuestra gente más querida y posiblemente nunca más lo haremos siendo nosotras mismas el centro de atención.

Necesitas, junto con tu pareja, una puesta a punto que elimine tensiones y nervios de vuestro cuerpo.

Muchas parejas suelen reservar el día antes de la boda una estancia en algún spa o balneario cercano a su lugar de residencia en el que se aplican modernas técnicas de belleza y relajación. Los resultados son espectaculares y consiguen lo que el mejor de los maquillajes no es capaz.

Toma nota de las siguientes técnicas:

La talasoterapia te aportará todos los beneficios que proceden del mar a base de tratamientos con lodos, algas y agua del mar. Ideal para combatir el estrés y el agotamiento. Nos devuelve el equilibrio físico que necesitaremos a buen seguro el día de la boda.

Hay tratamientos más específicos con algas como la algoterapia que aportarán a tu cuerpo vitaminas y nutrientes que tiene efectos sobre la celulitis a la vez que tonifica la piel y favorece la circulación sanguínea.

La exfoliación que como sabes sirve para eliminar las células muertas de la piel mediante la aplicación de cremas granulosas con ligeros masajes. Ayuda a a eliminar las células muertas de la piel con el consiguiente beneficio para la epidermis.

El baño turco/Hamman que consiste en baños de vapor en cabina. Produce sudoración y a la vez rehidrata los tejidos. Suelen incluirse hierbas, aceites esenciales u hojas de eucalipto que tiene grandes beneficios para las vías respiratorias.

Puede que además de estos tratamientos con algas, vapores o lodos necesites un buen masaje.
Las opciones son muy variadas. Desde un masaje con piedras de obsidiana (piedra sagrada con poder de sanación), hasta un masaje craneo-facial o un masaje balinés (lentos y largos movimientos manuales que te dejarán en un estado de paz y relax absolutos).

Encuentra la técnica de relajación que más se acomode a tus necesidades y ponte a punto para tu boda… Te lo mereces!

Foto: Grand Velas Resort

¿Qué vas a hacer el fin de semana antes de la boda?

Es normal que después de tanto preparativo estés cansada, nerviosa e incluso un poco aturdida. Parecía que nunca iba a llegar y de pronto te paras a pensar y te das cuenta de que no muy lejos en el horizonte ya se empieza a intuir que el día de tu boda se acerca.

Aparentemente se pueden vivir sentimientos contradictorios. Por un lado queremos escapar y desaparecer del mapa, pero por otro no cambiaríamos nuestro lugar por nadie en el mundo, porque nuestro verdadero sueño está a punto de hacerse realidad.

Piensa que antes de la boda se terminan por cerrar una gran cantidad de temas: flores, la tarta, peluquería,… son muchas cosas juntas, a sí que hay que aprovechar para ponernos a punto y encarar la recta final con total garantía de éxito.

La primera opción a considerar podría ser tomarse un fin de semana relajado en un balneario. Es bueno tomar un poco de distancia de tanto preparativo de boda. Si te puedes ir de la ciudad, mejor.
Si además practicas alguna técnica de relajación y de control del estrés, puedes ponerte a punto perfectamente.

Si eres de las que no se pueden relajar en un spa, puede ser una buena idea montar una fiesta, o la propia despedida de soltera, donde puedas bailar, reír y expulsar la adrenalina que llevas dentro.

Cómo organizar una boda vintage.

Una boda vintage, es decir,  una boda como las que se celebraban en los tiempos pasados es lo ideal si eres una persona clásica y romántica.

No se si a tí te pasa como a mi . Siempre me gusta volver mentalmente a los tiempos pasados cuando cae entre mis manos algún objeto de mi bisabuela. ¡Qué diferente era todo!. Las cosas parecían estar hechas con más cariño. Se notaba en cualquier pequeño detalle: una pieza de la vajilla, un reloj de pared, un candelabro…¡hasta los cubiertos parecen tener cada uno su propia personalidad! Todo elaborado con paciencia y cariño. Todo a la medida del ser humano. La sencillez se imponía a la complejidad de hoy en día.

Además cualquier objeto antiguo parece más elegante que uno moderno. Es como si con el tiempo ganaran elegancia. Más originales lo son, sin duda.

Si eres de esas personas que tiene la suerte de conservar reliquias de la familia puedes darles la oportunidad de que salgan a la luz en un momento tan especial como es el día de tu boda. Seguro que te transmiten buenas vibraciones.

Si observas las fotos, el color que lo envuelve todo es elegante y embriagador.Ese aire de foto antigua da sensación de paz y armonía. Las velas sobre los candelabros aportan un aire romántico a la escena y dan el toque de luz justo para que las mesas sean cálidas y confortables.

La decoración floral va a juego con los manteles, con colores discretos y elegantes.

Como centro de mesa puedes colocar una de esas jaulas antiguas con algunas flores en su interior o uno de esos alfilereros de maniquí de los que tu bisabuela seguro que usó frecuentemente.

Espero que te sirva de inspiración para organizar tu boda.

Fotos:Passion for Flowers

Muñecos personalizados para la tarta nupcial

Si te has cansado de los habituales muñecos para poner en la tarta de tu boda,  ahora puedes personalizarlos con una réplica de vosotros mismos.

Ten en cuenta que son un trabajo que requiere su tiempo. Se realiza sobre pedido y hay que reservar lo antes posible.

Con una excepcional calidad y alto grado de perfección puedes encargar que te hagan una réplica hasta del propio vestido.

Como puedes ver en la foto, no se escapa ni el más mínimo detalle (maquillaje, vestido, peinado).

Fuente:www.ecakes.com.ar