Cómo organizar una boda con pocos invitados

boda-intima-jardinLas bodas íntimas son una opción que es seguida por muchas parejas a la hora de organizar la celebración de su enlace.
Si partimos de la premisa ineludible de que las bodas deben ser a imagen y semejanza de los novios, no nos será difícil llegar a la conclusión de que hay parejas que prefieren estar rodeados de las personas verdaderamente importantes para ellos y no de un sinfín de compromisos de la familia.

En primer lugar debemos establecer un tope de invitados para evitar que lo que habíamos pensado que iba a ser una ceremonia íntima se convierta en un evento masificado muy alejado de nuestras intenciones y gustos. En este sentido, las estadísticas nos indican que algo menos de una cuarta parte de las bodas tienen menos de 100 invitados. Este podría ser una cifra límite, aunque podemos tener desde 25 hasta 80 invitados perfectamente.

En cualquier caso, el número ideal de invitados es cosa vuestra, ya que también depende de cómo sean vuestras propias familias. Si ambos contáis con familia numerosa  no es lo mismo que si ambos sois hijos únicos.

Además de la familia directa hay que hacer una lista con los compromisos verdaderamente ineludibles y según la cifra que alcancemos entre estos y las familias de ambos, tendremos una primera cifra orientativa sobre la gente que acudirá a la boda.

A partir del número de invitados podremos buscar el lugar adecuado. Aquí podremos elegir con mucha mayor libertad que en las bodas masivas, ya que es mucho más fácil acomodar a un pequeño número de invitados que a muchos. Puedes elegir lugares con encanto (ermitas, conventos, fincas,…) para celebrar el día de tu boda. Incluso te puedes ahorrar un dinero si dispones de un jardín en el que haya espacio suficiente.
Tampoco te debes pasar por elegir un lugar excesivamente grande, ya que demasiado espacio sobrante dará una sensación de frialdad que deslucirá mucho la boda.

Que la boda sea íntima no te limita en cuanto a otras opciones. Puedes contar con una orquesta y darle un aire romántico a tu boda de la misma manera que lo harías si fuera una boda con un gran número de invitados.

Además de celebrarla en un lugar exclusivo, la decoración te permite muchas posibilidades. Es mucho más fácil decorar un espacio reducido. Sobre todo, si lo quieres personalizar de una manera especial, con menos dinero y un poco de imaginación, puedes conseguir resultados geniales.

Puedes personalizar mucho mejor las invitaciones y los detalles de boda con algún texto escrito de tu puño y letra en el que agradeces a los asistentes su asistencia.
Los regalos los puedes elegir de modo más cercano. En lugar de regalar algo a los hombres y algo a las mujeres, puedes optar por un detalle concreto para cada persona -esto es posible si la boda es bastante reducida-. Este tipo de regalos directos siempre son más efectivos que cuando regalas algo a todo el mundo por igual. A algunas invitadas les puedes regalar unas pashminas y a otras más jóvenes una pulsera.

La logística es mucho más simple en una boda con pocas personas y tendrás grandes ventajas a la hora de buscar un transporte para los invitados, que puede ser incluso su propio vehículo particular. El ahorro que tengas por un lado lo puedes destinar a mejorar otros apartados de la boda como el menú o las bebidas.

En una boda con pocos asistentes se puede disfrutar tanto o más que en una boda con gran número de invitados.

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Cómo preparar un discurso efectivo en la boda

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Cuando los hechos aparecen ligados a situaciones que nos resultaron emocionantes son mucho más fáciles de recordar. Esto nos da una pista sobre lo que debemos hacer en nuestra boda:conseguir que la gente se emocione. Así conseguiremos que nuestra boda sea recordada con mayor nitidez al pasar el tiempo.

Uno de los momentos más emocionantes es cuando alguien (novios, padrinos o padres) pronuncia un discurso en la boda. Este puede ser uno de los momentos mágicos de la boda.

Para conseguir que sea todo lo efectivo que la boda requiere deben seguirse unas pautas:

Rompe el hielo. Es importante llamar la atención de los invitados e invitadas cuyas mentes en ese momento se encuentran ajenas alas palabras del orador. Centrar el foco en lo que se va a decir es lo primero que debemos conseguir.
Puedes buscarte una frase ingeniosa o decir algún chiste o algo que resulte chocante y que conecte con los invitados. Siempre dentro de unos límites correctos. No hay que pasarse de gracioso y que alguien se sienta ofendido.

Estructura el discurso siguiendo un orden cronológico en el tiempo. Puedes empezar a hablar de la historia de la pareja contando detalles divertidos de ella y terminar con el futuro que esperan. Busca anécdotas que ocurrieron a los novios e intercálalas en el discurso.

Huye de los tópicos. Se original y no abuses de las palabras que ya todo el mundo da por sabidas. (“en este día tan especial,…). Busca la creatividad para decir lo mismo de manera más original, alegre y divertida.

No te encorsetes en un protocolo. Haz las cosas de manera natural. Limitarte a leer lo que has escrito en una hoja no te permitirá conectar con tu público. Tampoco lo hará el repetir unas cuantas frases hechas que te sabes de memoria.
Sí es bueno tener unas palabras de agradecimiento a personas determinadas o proponer un brindis al final.

Trata de establecer una conexión con la vista con todos los asistentes. No centres tu mirada ni en un papel ni en algunas personas determinadas (generalmente hablar en público nos aterra y solemos buscar refugio en la seguridad que nos da el papel o en las personas que sentimos que más nos apoyan).

Lo bueno si breve dos veces bueno. Hay que utilizar el tiempo de manera efectiva y saber sacarle partido. Si te alargas demasiado la gente se aburrirá y desconectará. Hay que hablar poco pero con mucho sentido de lo que decimos.
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Cómo no organizar una boda personalizada

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Hasta hace un tiempo las bodas seguían unos cánones en cuanto ala organización y a la manera en que se celebraba el banquete y cualquier detalle de la boda en general. Todo discurría por unos raíles de los que era casi imposible salirse (igual que un tren que no se puede salir de la vía y sólo puede avanzar o retroceder).
Hoy esto ha cambiado. Los novios tienen la opción de personalizar la boda para que refleje su personalidad, -casi diría que la obligación de hacerla a su medida.

Está claro que ahora  hay mayor libertad y muchas más alternativas a la hora de elegir un color para la boda, diseñar las invitaciones, elegir el vestido o los regalos de boda.
Estas infinitas posibilidades plantean un nuevo escenario en el que se pueden cometer muchos errores que den al traste con nuestra boda soñada. Corremos más riesgos si no tenemos en cuenta algunas directrices básicas.

En primer lugar hay que tener en cuenta el entorno donde vamos a celebrar la boda. Utiliza el sentido común.
Evita celebrar la boda por la noche en invierno en un lugar en el que se pase frío y no disponga de ningún resguardo tipo carpa o invernadero.
En el otro extremo estaría la organización de un cóctel a pleno sol donde los invitados no sepan cómo resguardarse del astro rey. Puede que el lugar sea muy bonito, pero hay que tener en cuenta sus circunstancias.

En segundo lugar, evita caer en la tentación de celebrar tu boda en el último lugar que se ha puesto de moda. No renuncies a tu estilo. Por mucho que queramos nos vemos envueltos en modas y tendencias que no siempre encajan con nuestro verdadero estilo que es aquel que se manifiesta en nuestra vida normal: nuestras aficiones, en aquello en lo que nos gusta pasar nuestro tiempo libre (viajar, la Naturaleza, el arte,…)
No tiene sentido organizar una boda en plan rústico cuando la simple presencia de una hormiga te aterroriza, por mucho que en la TV veas este tipo de bodas como la última  tendencia.

Tercero. Adáptate a tu realidad económica. Si estamos hablando de un presupuesto, no intentes ir más allá de tus posibilidades. Elige el menú, el vestido o los detalles de boda que se adapten a tu economía. A veces es difícil renunciar a determinadas cosa y más en un día tan especial como el de tu boda.
Hay que saber coordinar todas las partidas de gastos. Si te gastas más de la cuenta en el banquete te faltará por otro lado, siendo el resultado mucho peor de lo que podría haber sido.

Cuarto. Profundiza en todos los detalles que rodean a tu boda y piensa en la comodidad de los invitados. Saber si el lugar es accesible, si es fácil aparcar, si hay espacio suficiente para que la gente no se sienta agobiada, son solo algunas de las preguntas que nos debemos plantear antes de elegir un determinado lugar para la boda.
hay lugares que cuando los visitamos solos en compañía de nuestra pareja nos pueden parecer mágicos. Sin embargo, determinados emplazamientos llenos de gente pueden ser un verdadero caos.

¿Cuánto cuesta casarse en España?

Muchas parejas se preguntan antes de casarse, a cuánto puede ascender el importe que deben desembolsar para ver cumplidos sus sueños.

En esta infografía puedes ver cómo se distribuyen los diferentes gastos que toda pareja de novios debe tener en cuenta a la hora de organizar su boda.

Destaca el gasto del banquete que es quien se termina llevando gran parte del presupuesto de los novios. También hay que tener en cuenta otros gastos como el fotógrafo, el vestido de la novia o el viaje de novios.

Es importante establecer un presupuesto inicial en el que tengan cabida otros gastos como la floristería, los tratamientos de belleza y peluquería, las invitaciones,los detalles de boda o el alquiler del coche.

Coste boda

Video con el calendario de boda. Aprende a organizar tu boda

Descubre cómo organizar con éxito tu boda.

Claves para organizar una boda
Calendario de boda
Antes de empezar, algunos consejos:
Usa una agenda
planifica con suficiente tiempo de antelación
Asigna un día de la semana para planificar
Delega tareas secundarias
Antes de comprar o contratar compara propuestas de proveedores

9 a 12 meses antes de la boda:
Fija la fecha del enlace
Decide el número de invitados
Elige la iglesia o el juzgado en el que te cases
Inicia el papeleo del expediente matrimonial
Busca el lugar para la celebración

6 a 9 meses antes de la boda:
Busca la música (DJ, grupo musical,etc.)
Busca el fotógrafo
Empieza a buscar y probar vestidos de novia
Elige un destino para la luna de miel

4 a 6 me4ses antes:
Elige las invitaciones de boda
Busca el ramo de novia y elige la decoración floral
Alquila el coche de boda
Elige los detalles de boda

3 meses antes:
Elige el traje del novio y los complementos
Elige los complementos de la novia
Compra las alianzas
Envía las invitaciones de boda
Elige el maquillaje y el peinado de la novia
Organiza la despedida de solteros
Prueba del menú

1 o 2 meses antes:
Confirma el número de invitados
Organiza las mesas
Tomar clases de baile y prepara la música de la boda

Semanas previas a la boda: Hacer la prueba final del vestido de la novia,tratamiento de belleza y peluquería, confirmar el viaje de novios,tener todos los papeles a punto.

Día antes de la boda:
Recoger el vestido de novia y disfrutar del último día de solteros.

No olvidar las alianzas y las arras en tu GRAN DÍA